Los aportes filosóficos en la época de Anaximandro,
fueron expresados por varios personajes históricos que se dedicaron a pensar,
reflexionar y meditar. Abordando el principal tema presócratico acerca de locosmológico, en el
cual, se argumentaba el porqué de las cosas. Es decir, cada uno partía de su
propia experiencia o lógica para dar hipótesis de lo que estaba presente en su
realidad. Llámese universo, o cualquier fenómeno natural. También esta forma de
pensar es importante porque sus conclusiones sobre el origen de las cosas ya no
son argumentos de fondo religioso, más bien se tiene preferencia racional. Por ello, se puede decir que se ve una ligera separación entre la
razón y el enfoque religioso. Lo ya mencionado no quiere dar a entender que
están peleadas dichas formas de pensar, sino que se ayudan para fomentar un
nuevo pensamiento entre sí sobre la realidad de su época específica. No
obstante, se da el comienzo de una nueva era en la que la razón va adquiriendo
cierta importancia. Es así que Anaximandro propone su teoría hablando sobre el
principio de todo, que es el ápeiron (lo indefinido). Además se tiene la dicha de contar con
algunos fragmentos subsistentes de tal filósofo, los cuales, ayudan a conocer
su pensamiento.Instituto Salesiano de Estudios Superiores. Asignatura de Textos Filosóficos I. Presenta un espacio donde se comparten reportes de lectura críticos y comentados a partir de textos filosóficos.
CUOTAS
5 oct 2011
El Ápeiron
Los aportes filosóficos en la época de Anaximandro,
fueron expresados por varios personajes históricos que se dedicaron a pensar,
reflexionar y meditar. Abordando el principal tema presócratico acerca de locosmológico, en el
cual, se argumentaba el porqué de las cosas. Es decir, cada uno partía de su
propia experiencia o lógica para dar hipótesis de lo que estaba presente en su
realidad. Llámese universo, o cualquier fenómeno natural. También esta forma de
pensar es importante porque sus conclusiones sobre el origen de las cosas ya no
son argumentos de fondo religioso, más bien se tiene preferencia racional. Por ello, se puede decir que se ve una ligera separación entre la
razón y el enfoque religioso. Lo ya mencionado no quiere dar a entender que
están peleadas dichas formas de pensar, sino que se ayudan para fomentar un
nuevo pensamiento entre sí sobre la realidad de su época específica. No
obstante, se da el comienzo de una nueva era en la que la razón va adquiriendo
cierta importancia. Es así que Anaximandro propone su teoría hablando sobre el
principio de todo, que es el ápeiron (lo indefinido). Además se tiene la dicha de contar con
algunos fragmentos subsistentes de tal filósofo, los cuales, ayudan a conocer
su pensamiento.4 oct 2011
Teorías del pensamiento de Anaximandro
El filósofo jónico Anaximandro buscó al igual que Tales de Mileto el elemento primordial y básico de todas las cosas, pero decidió que este elemento no podría ser material, sino indefinido, y lo nombró ápeiron, el cual no se parece a nada, es eterno, nunca envejece, lo abarca todo y lo gobierna todo.
Según el filósofo Teofrasto en su obra La tradición doxográfica y otros filósofos más, nos muestran teorías del pensamiento que concebía Anaximandro, y estas son: los mundos innumerables, una cosmogonía propia, una cosmología y el origen del hombre.
Se dice que Teofrasto atribuyó la idea de los mundos innumerables a Anaximandro, la cual postulaba que los mundos eran infinitos, es decir, mientras uno llegaba a su fin al mismo tiempo era sucedido por otro indefinidamente. Este pensamiento no es propio de Anaximandro, es un argumento exclusivamente de los atomistas según lo expresa Aecio. Así que la idea de los mundos innumerables expresada también por varios filósofos posteriores a Teofrasto adjudicándosela a Anaximandro como su creador, es un error iniciado por Teofrasto, ya que él “creyó que todo el que postulara una materia infinita debía postular también mundos innumerables como los atomistas”,[1] lo cual no es cierto.
Anaximandro en su cosmogonía postuló que el principio de todo era el ápeiron, lo indefinido, y estaba caracterizado por un movimiento eterno “era eterno el movimiento, en el que resulta que nacen los cielos”,[2] a través de este movimiento hay una separación de opuestos, lo caliente y lo frío, esta separación existió desde la creación del mundo.
Anaximandro hablando de la cosmología decía: que la tierra estaba en reposo a causa de su equilibrio, el sol era un círculo 28 veces mayor que la tierra lleno de fuego, la luna 18 veces mayor y las estrellas nueve veces mayor. “Anaximandro dio a la estructura del mundo una base matemática, desarrollando la suposición de que estaba ordenada”.[3] Aunque su astronomía era especulativa y apriorística, desarrolla con una mayor amplitud la simetría del universo, y la precisa y relaciona con la observación. Relacionó también todos los fenómenos naturales al viento, el cual se obtiene de la separación de la parte más sutil del aire, además de que es quien causa los relámpagos, como también el movimiento del sol y la luna. Anaximandro afirmaba que la tierra en un principio era barro, y que algún día volvería a su estado original, donde los hombres desaparecerían, sin embargo el movimiento seguiría así que se secaría la tierra y el hombre volvería a aparecer.
Acerca de la idea sobre el origen del ser humano Anaximandro decía.
“El hombre, en un principio, nació de criaturas de especie distinta, porque los demás seres vivos se ganan la vida en seguida por sí mismos y sólo el hombre necesita de una larga crianza, por esta razón, de haber tenido su forma original desde un principio, no habría subsistido”.[4]
Él creía que en un principio los seres humanos se habían criado dentro de los animales más antiguos que existían, los cuales eran los peces, aunque haciendo la diferencia de que ellos no eran sus padres. Afirmaba que el hombre nacía y permanecía dentro del pez hasta que alcanzara la pubertad, es decir, que se pudiera cuidar y desarrollar por su propia cuenta, pues si salía antes del pez moriría en la tierra, ya que en los primeros años de vida, el hombre era muy vulnerable, y necesitaba de muchos cuidados. Esta teoría es la primera que trata de explicar el origen del ser humano de una forma racional, dejando atrás la idea donde los dioses fueron quienes formaron al hombre.
Bibliografía.
Kirk, Raven y Schofield, Los filósofos presocráticos, Cap. “Anaximandro de Mileto”, Editorial Gredos, Madrid, 2008, pp. 137 – 164.
[1] Kirk, Raven y Schofield, Los filósofos presocráticos, Cap. “Anaximandro de Mileto”, Editorial Gredos, Madrid, 2008, pp. 142.
[2] Hipólito, Ref. i 6, 2 (en Kirk, et. al, op. cit. p. 148.)
[3] Op. cit, p. 155.
[4] Ps.Plutarco, Strom. 2 (en Kirk, et. al, op. cit, p. 159)